Guía
Los papeles de un animal: microchip, cartilla de vacunas y pasaporte
Tres cosas distintas que mucha gente trata como una sola. Esta guía explica para qué sirve cada una, quién la emite y qué pasa cuando falta.
Las normas de identificación y de viaje cambian de país a país y cambian con el tiempo. Lo que está aquí explica para qué sirve cada documento; lo que se te aplica se confirma con un veterinario o con la autoridad de tu país.
1 · El microchip
Es una cápsula del tamaño de un grano de arroz que un veterinario coloca bajo la piel. No tiene batería, no tiene localización y no sirve para saber dónde está el animal: guarda solo un número. Ese número queda en un registro, unido al contacto de quien cuida del animal, y eso es lo que lo convierte en la forma más segura de devolver a casa a un animal perdido: un collar se cae, un número bajo la piel no.
Cualquier veterinario lo lee en un segundo con un aparato de mano. En muchos países europeos la identificación es obligatoria, al menos para perros, y quien cambia de casa o de número de teléfono tiene que actualizar el registro: un microchip con un contacto antiguo se lee y no llega a nadie.
2 · La cartilla de vacunas
Es el papel donde el veterinario escribe y firma qué se puso y cuándo. Vale como historial: quien lo lee sabe lo que ya se hizo sin tener que preguntar. Es el documento que una residencia, una guardería, un adiestrador o un refugio pide antes de aceptar a un animal.
Es también el más fácil de perder, y el único de los tres que no existe en ningún registro: si desaparece, solo la clínica donde se hizo tiene copia de sus propias notas. Fotografiar cada página cada vez que lleva un sello nuevo cuesta diez segundos y salva una tarde de llamadas.
3 · El pasaporte
En la Unión Europea existe un documento propio para viajar con un perro, un gato o un furón entre países. Lo emite un veterinario autorizado, lleva el número del microchip del animal y el registro de la vacuna antirrábica, y es lo que pide la frontera.
No sustituye a la cartilla ni al microchip: se suma a ellos. Y las exigencias concretas dependen del país de destino y pueden incluir plazos que cumplir ANTES del viaje, así que el momento de preguntar es cuando se piensa en viajar, no la víspera.
Y en FAUNA
La ficha de un animal en la app guarda los tres: el número del microchip, las vacunas con sus fechas y las fotografías de los documentos. De ahí sale una tarjeta de salud con su propia dirección y un QR, que se muestra a un veterinario que no usa FAUNA sin que necesite ninguna cuenta. El número del microchip solo aparece en la tarjeta pública si es el dueño quien activa esa opción.
Ver lo que guarda la app